Destacar en el silencio

Extraordinario en el Mundial, utilizó el - sorprendente e inesperado - recorrido holandés para ser el escaparate perfecto para los grandes. Polivalente, con una increíble fortaleza física y una fastuosa finalización. Posiblemente, el jugador llamado a liderar "la Naranja Mecánica".
Poderoso en todos los aspectos, representa las aptitudes de la triada más influyente de esta década - RvP, Sneijder y Robben - como ninguno logró sombrear durante una larga época repleta de decepciones al caer en las últimas batallas. La velocidad de Arjen, la visión de Wesley y la finalización de Robin. Y ya sea de extremo, volante o en casos excepcionales, de mediocentro. 21 años y habiendo demostrado madurez, liderazgo y un futuro más que prometedor. Brutal. Un tres en uno que marcará una época en "los Tulipanes".
Zona de tres cuartos. Di María - excepcional cuando está centrado - y Mata como volante de arranque. Ronney para liderar y entonces, Memphis en derecha. Suena a Champions. Al United que deberíamos ver temporada sí y temporada también.
Sostenidos correctamente desde la zona central - Ander Herrera y Daley Blind para formar un dúo de achique y balón - manejan la - inevitable y obligada - opción de devolver a "los Diablos" a la cima y recuperar el trono dorado de Europa.

La maravilla de la individualidad

Hasta las barreras más infranqueables han caído ante los mejores guerreros. Leo Messi. Sí, el mejor jugador de la historia del fútbol. Pegamento en las botas y magia en la vista. El horizonte es el pase al pie, el regate de baldosa o el tiro cruzado. El niño que se descubrió gracias a su abuela.
Pero todo héroe sufre su evolución. Leo, de goleador nato a ostentoso creador. El argentino se ha convertido en todo un líder en tres cuartos de un Barcelona repleto de exentos rematadores - Neymar y Luis Suárez componiendo a los tres tenores - hace que la visión de Messi se engrandezca más todavía. 
De hecho, el trabajo de Luis Enrique hace del argentino la figura más estelar. Messi vuelve a la mediapunta, o al falso delantero, como en aquel Barça de Guardiola. Ney y Luis y una superioridad por dentro con un solo hombre. El atraer cinco jugadores y liberar a sus compañeros. ¿Es magia? Con los laterales de extremos, justo dos pasos por detrás de los delanteros. Leo aparece ahí. Diagonal del correcaminos Jordi Alba y entonces, el pase medido de Messi. Entrada y gol. El movimiento de un ejército dirigido por "el Coronel".
El mejor jugador de la historia del fútbol ha vuelto de los mismísimos infiernos. Vuelve a brillar como aquel que ya maravilló. 


La hazaña del último guerrero

Romper las líneas con el plan "E". Recurrir a la imaginación. Matar al rival a base de fuerza para que luego esta desemboque en fútbol. Ganar cada metro cuadrado en duelos individuales, chocar sin miedo a perder y jugar el balón rápido y fácil cuando se tiene.
Intensidad, apoyos y verticalidad únicamente en zona de tres cuartos como obligaciones constantes e imprescindibles.

 1. La línea defensiva rojiblanca situada muy atrás, casi en el borde del área. Muy peligroso ante la movilidad de Chicharito y Cristiano. Dinamismo para sacar de sitio al central y aprovechar ese hueco con el interior. Claro que hay opción de una recuperación, pero hay un abismo hasta la portería. No se puede crear un contraataque a 60 metros de la portería. Mandzukic no es Diego Costa y necesita el apoyo de un jugador rápido, en este caso, Griezmann.

 1. Apostar por una salida de balón limpia con Kroos, un Ramos cuya función era morder y pelear todo por arriba, y encomendarse a la magia de Isco-Chicharito y James-Ronaldo.
 2. El Madrid aprendió de las - ya continuas - equivocaciones. Poblar el área para evitar los rechaces, como ocurrió en el primer gol del Atlético, en el 1-0 de Tiago.
 3. Jugar a engañar. James, Isco y nueve palos ganarían la posesión sin demasiados problemas. Colocarlos en paralelo para tener apoyo y pared en cualquier momento. Meter la artillería por dentro cuando la de fuera no está. Solución ante problema.
 4. Salida de balón segura. Se acabaron los errores del pase en diagonal. Balón al suelo y sólo buscar en largo ante un desmarque en la delantera. Superioridad frente a los delanteros colchoneros con Kroos, Varane y Pepe. Como si fueran "3 centrales" en paralelo y los laterales muy abiertos, casi en medio campo. Algo parecido a una salida lavolpiana.
 5. La magia de Isco sin Marcelo se reduce a la mitad. Aprovechar la primera banda - por las cualidades de los jugadores - para defender y asegurar el pase. La otra es la del colombiano zurdo. Profundidad por fuera de Carvajal - que no es Marcelo - y la diagonal hacia dentro con la combinación de James. Fácil, superioridad y eficaz.



Equilibrar calidad y trabajo

La personalidad del Wolfsburgo destaca en Europa. El cometido de ordenar desde el ataque y romper las líneas a base de verticalidad. Rapidez, sencillez y seguridad. El trabajo en equipo para acabar decidiendo con una individualidad. Bloque y nombres propios.
El equipo está cimentado desde arriba. Schürrle, De Bruyne, Caligiuri y Bas Dost, más la regularidad y el aporte diferencial del - joven y prometedor - germano Maximilian Arnold. Movimiento constante puro y duro. Equipo muy abierto para hacer correr al contrario detrás de la pelota. 
Daniel Caligiuri por la izquierda, André Schürrle por la derecha y Kevin De Bruyne actuando de volante libre por el centro. Un tridente que marca la diferencia desde el vértigo y la sorpresa. De hecho, la calidad es diferencial. Caligiuri hace un trabajo defensivo más notable, cuando cubre la espalda a Vieirinha. El extremo portugués - reconvertido a lateral - cierra en medio campo ofreciéndose como otra opción para ampliar la profundidad. Los otros dos son únicos en el juego de ataque. Remate y asistencia.
Siempre buscando la espalda del contrario - opción muy destacable gracias a la velocidad de ataque - con un continuo 3x2 vs centrales y el emparejamiento de los cuatro laterales. Tapar adversarios para que la calidad decida. Sencillo pero complicado de completar. 
Cerrar lejos de la portería, evitar contras y buscar la asociación volante-interior. El equipo alemán que puede plantar cara a la aplastante superioridad bávara en el país germano se empieza a notar.

Potencializar aptitudes

Desplegar el potencial en su máximo esplendor. Sinónimo de victoria en el fútbol. El Oporto renace cada temporada. Juega, expone, vende y gana. Tiene mucho mérito.
El puñal del ataque está muy claro. Romper líneas a base de asociaciones. En el esquema del 4-3-3 cada par de interiores y de extremos tienen su función. Los extremos - por excelencia son Tello y Brahimi - tienen las cualidades y las habilidades necesarias. Desborde y combinación.
Los dos interiores - Óliver Torres y el mejicano Herrera - tienen robo, pausa e inicio.
Superar la primera línea para encontrar "a los buenos". El balón se quiere, pero siempre con el objetivo de avanzar rápido y con seguridad.
Tello y Danilo forman una banda de escándalo. El español va hacia afuera - camino frecuentemente vacío gracias a Jackson Martínez - y el brasileño explota hacia dentro. Superioridad de 2x1 que surge de un 1x1. Es fabricar para obtener. En el otro lado suele ser al contrario, Brahimi hacia dentro y Alex Sandro - próxima explosión como individualidad después de Danilo - hacia afuera.
Jugar el balón es bonito. Jugarlo con intención es sublime.