La decadencia tras la gloria

Es difícil. Cuando se toca el cielo no se puede alcanzar más excelencia. Ahora lo difícil es no caer abajo. La selección española tocó el cielo. Lo logró tres veces. Pero parece que ahora está en decadencia. Ya no es posible recuperar lo que fuimos.
Los demás equipos se han dado cuenta. Saben como contrarrestarlo. Zona de tres cuartos y salida al contraataque. La zona donde juegan los pequeños. Lo hicieron Iniesta, Xavi e incluso Pedro en Sudáfrica. Siempre el juego interior. Pero ahora esa zona está poblada. Nos obligan a convertir interiores en extremos. El plan B, complicado. Es imposible meterse por ahí. Silva, Cazorla, Koke o Cesc deben irse hacia fuera para combinar. Es España. Ya no puede volverse a desarrollar el que fue el mejor fútbol de la historia durante cuatro años. Trágico.
El segundo punto es la velocidad. Un equipo que le gusta el balón sufre al contraataque. Es de libro. Salida rápida y apertura a las bandas. Los pequeños, los mediapuntas, no defienden. Es la jugada contra el mediocentro y la defensa.
Eso, y el relevo generacional. Muy difícil. Pero tengamos paciencia. Tocamos el cielo ya una vez. Podemos volver a hacerlo.


Tesoros guardados

Si es verdad que el destino está escrito, Francia sonríe por ello. Una estela de jugadores pide a gritos tener un peso en la selección. Todas ellas, futuras estrellas.
Zidane, Henry y Trezeguet. Aquel equipo que se quedó a las puertas de la gloria frente a Italia. El Mundial del cabezazo de Zinedine a Materazzi. Era el último partido del "10".
Pocos pensaban que se repetiría algo semejante a aquello. Pero ya son más. Las razones tienen nombres, nombres como Raphaël Varane, Paul Pogba o Antoine Griezmann. Pueden ser los tres líderes de "Les Bleus". Pero no son los únicos. Los hay desde la zaga defensiva hasta la zona gol. 
Laporte, Mangala, Zouma o incluso Koulibaly marcarán una época, pero deben explotar aún. Pogba, el nuevo mago, y la presencia de Kondogbia y Fekir alcanzarían un mediocampo soñado por los franceses. Arriba no hay preocupaciones. Griezmann y Lacazette son de lo mejor en sus posiciones.
Si Francia se arma colectivamente, será candidata. Las piedras están identificadas. La presencia intermitente de la que fue la mejor selección del mundo y que ganó en Sudáfrica, la inagotable cantera germana, la inyección de Bélgica y las sombras de Portugal o Italia.


El arte de hacer sencillo lo complicado

Jorge Resurreción. Nombre de futuro en presente. El Cholo vino, lo quiso, se quedó y ahora es indiscutible.
Si jugar al fútbol fuese fácil todos los jugadores serían buenos. Pero es que no lo es. Ese don sólo lo tienen un pocos, entre ellos Koke. 
De hecho jugar bien es complicado, pero si se hace mejorar a los demás es excepcional.
El cantero rojiblanco representa al Atlético como pocos, defiende, ataca y lidera. Simeone lo ha convertido en un interior de un nivel espectacular, un interior con tendencia a dominar el medio, diagonal hacia dentro para que un delantero colchonero haga desmarque. Pase de gol. Esa es la jugada. 
La elegancia del chico hace que su visión de juego, su trabajo sin balón y su retención de la pelota le conviertan en uno de los mejores centrocampistas del mundo.
Vicente del Bosque lo quiere convertir en un ancla con más influencia en tres cuartos que Busquets, pero en un organizador. No le faltan condiciones para ello.

   

La fe y el ímpetu de Nuno

La diversidad y la competitividad pueden llevar al Valencia a luchar con los más grandes. Fichajes top y un entrenador con carácter. No hace falta más.
Nuno Espírito fichó por el Valencia después de haber hecho con el Río Ave en una fantástica temporada, finalista de ambas copas portuguesas y un puesto en la zona tranquila de la clasificación liguera.

La obsesión de Ancelotti

Una obsesión. Una ofuscación. Un objetivo. Una obligación. Llámenlo como quieran, pero los servicios de Toni Kroos al Madrid con Ancelotti en el banquillo están claros: convertirle en el nuevo Xabi Alonso.
Pero ese intento de Ancelotti no es para nada nuevo. Aquel Milan de Carlo, donde había jugadores como Dida, Nesta, Cafú, Maldini, Seedorf, Kaká o Inzaghi era una auténtica escuela de fútbol. Toque, toque y gol. Lo curioso era la posición de Pirlo y Gattuso. En el esquema de 4-4-2 en rombo, apostando por el juego por dentro, "la Bestia" y Seedorf eran los que actuaban de interiores. Andrea se encargaba de incrustarse entre los centrales y empezar jugada. Curioso. Gattuso, era un portento físico y táctico, Pirlo, elegancia y técnica. ¿Eran posiciones antinaturales?
Pero no le salió mal. De hecho ganó dos Copas de Europa.
Está claro; Kroos no es Pirlo, pero, Pirlo, tampoco es Kroos. ¿Lo conseguirá?