Fortaleza, físico, esfuerzo, solidaridad y talento. Mucho talento. Es una breve descripción de lo que es el Paris Saint-Germain. El nombre de París suena fuerte, pero no era así si se hablaba del fútbol. Pero claro, era. El causante de ese despertar tiene nombre; Nasser Ghanem Al-Khelaifi, que es sinónimo de dinero, pero el dinero no da la felicidad, no en su totalidad. El PSG ha tenido que trabajar muy duro para estar a la altura de los más grandes, pero lo ha conseguido. Se ha consagrado como un aspirante a todo.
Técnicamente hablando, el París no tiene el mejor 11 de toda Europa, pero sí es muy probable que tenga la mejor plantilla del continente.
Si varía de esquema, varía de jugadores. 4-3-3 y los tres mediocentros puros. Motta, y su salida de balón, Matuidi, pulmón y llegadas de segunda línea o incluso como interior, y Verrati, elegancia y talento puro. El argentino Pastore es importante, ya que varía la posición a mediocentro o como interior o extremo. Además, la joven promesa de la cantera, Rabiot, viene pisando muy fuerte, y la opción del equilibrio de Cabaye siempre está presente.
En el 4-4-2 exprime más la velocidad de Lucas Moura y el desequilibrio de Lavezzi en banda. Arriba, Ibrahimovic. Juegan para él. Sin tareas defensivas. Es entonces Cavani el que realiza por doble; su tarea defensiva y la de Zlatan. Y aun así tiene tiempo para ser uno de los mejores delanteros de Europa de cara a portería.
Es posible que en defensa, -la terna Marquinhos, David Luis y Thiago Silva es imperial- pierda potencial por sus laterales, ninguno considerado top. Algo que también le ocurre en portería, aún con el fiable Sirigu. Pero no es excusa. El Paris Saint-Germain tiene argumentos para sembrar el pánico en Europa.
Técnicamente hablando, el París no tiene el mejor 11 de toda Europa, pero sí es muy probable que tenga la mejor plantilla del continente.
Si varía de esquema, varía de jugadores. 4-3-3 y los tres mediocentros puros. Motta, y su salida de balón, Matuidi, pulmón y llegadas de segunda línea o incluso como interior, y Verrati, elegancia y talento puro. El argentino Pastore es importante, ya que varía la posición a mediocentro o como interior o extremo. Además, la joven promesa de la cantera, Rabiot, viene pisando muy fuerte, y la opción del equilibrio de Cabaye siempre está presente.
En el 4-4-2 exprime más la velocidad de Lucas Moura y el desequilibrio de Lavezzi en banda. Arriba, Ibrahimovic. Juegan para él. Sin tareas defensivas. Es entonces Cavani el que realiza por doble; su tarea defensiva y la de Zlatan. Y aun así tiene tiempo para ser uno de los mejores delanteros de Europa de cara a portería.
Es posible que en defensa, -la terna Marquinhos, David Luis y Thiago Silva es imperial- pierda potencial por sus laterales, ninguno considerado top. Algo que también le ocurre en portería, aún con el fiable Sirigu. Pero no es excusa. El Paris Saint-Germain tiene argumentos para sembrar el pánico en Europa.
